Económicamente, el Paraguay de hoy presenta los siguientes rasgos fundamentales:
Ventajas
Situación geográfica central, en relación con los grandes centros de consumo en Argentina, en el Brasil y, dentro de poco, en Chile – por lo tanto en Asia.
Población joven, deseosa de progresar.
Tierras fértiles y baratas, clima agradable.
Ausencia de calamidades naturales.
Disponibilidad en agua y energía eléctrica, abundante y barata.
Política monetaria sólida: es el único país del continente en tener el mismo signo monetario, el guaraní, desde hace más de cincuenta años.
Presión fiscal baja.
País pequeño. Su PIB de USD 7.175 millones, no es más que el 1% del PIB global de los cuatro países del MERCOSUR. A país pequeño, problemas pequeños: no tiene los problemas financieros que conocen sus gigantes vecinos, sin embargo se beneficia de la competitividad internacional que las nuevas condiciones de paridad monetaria dan a la región.
Desventajas
Por falta de conocimientos, su mano de obra tiene baja productividad.
A pesar de los esfuerzos realizados, siguen la clandestinidad y la informalidad.
En el marco de la pobreza del país, el desempleo (16,4% en 2002, 12,9% en 2003) y el subempleo son permanentes.
La admin istración actual heredó de los gobiernos anteriores una situación deficiente, caracterizada por una recesión económica e instituciones débiles y poco confiables. De 1996 a 2002 el PIB del país descendió de 9.637 a 5.631 millones de dólares, lo que hizo bajar el PIB per cápita (pro medio) de USD 1.972 a 1.016: ¡50% de baja en seis años! Este deterioro importante se hizo sentir socialmente con la falta de trabajo y, económicamente, se expresó con el aumento del déficit fiscal, el aumento de la deuda externa pública y el atraso en los pagos vencidos. Por su lado, la debilidad de las instituciones públicas se tradujo, entre otros, en su poca credibilidad y corrupción generalizada, en todos los servicios y organismos públicos. Esta recesión y esta debilidad constituyeron el marco en el que se han verificado graves hechos, que afectan la seguridad y los bienes de las personas.
Dentro de este contexto y frente a esta situación difícil, el gobierno emprendió, en todos los sectores, una política con tres objetivos. Recuperar la confianza en las instituciones del estado , a través de su modernización y la lucha contra la corrupción, fomentar un crecimiento sustentable , con la adopción de reglas claras y predecibles, tipos de cambio y tasas de interés competitivos, y devolver su credibilidad a la Justicia . Ya se perciben los primeros resultados de estos esfuerzos. Los ingresos fiscales aumentaron en 34%, mientras los gastos corrientes se incrementaron solamente en 8%. La deuda pública externa se redujo en un 4,8%, y el año terminó con un saldo impago y atrasado de … ¡cero! El PIB per cápita siguió su movimiento ascendente comenzado el año pasado, aumentando de 16% en dólares o de 20% en moneda nacional, la inflación fue de 2,8% y la devaluación de la moneda, de 2,7%. Pero, aún no se nota ningún plan a mediano o largo plazo para la reorientación de los servicios públicos, agua, electricidad, telecomunicaciones, transporte, etc.
El presidente Duarte Frutos, en sus primeros 18 meses de gestión, tuvo éxitos en aspectos económicos y financieros. La obtención de un acuerdo con el FMI, por primera vez en muchos años, representa un signo de confianza en el país. Dicho esto, hay que aclarar que el gobierno tiene varias cuestiones pendientes, producto del acuerdo. |